Vulnerabilidad Política y Desastres (un derecho a pataleo???)

  • Acercándose fin de año, quiero tomarme unas líneas para expresar mi derecho a pataleo, respecto al tema del título: Vulnerabilidad Política y Desastres.

 

¿Que nos dejan los desastres?

– Las pérdidas producto del Terremoto 27/F se han estimado en US$30.000 millones, correspondiendo aproximadamente al 18% del PIB, según estimaciones del gobierno. (Plan de Reconstrucción Terremoto y Maremoto del 27 de Febrero de 2010, p.6).

 

– El monto desembolsado, a causa del Terremoto 27/F, por concepto de siniestros de viviendas, empresas privadas e infraestructura concesionada, de acuerdo con los datos de la industria aseguradora, fue de US$ 6.235 millones, según el Centro de Políticas Públicas UC (2012) en su informe “Emergencia y reconstrucción: el antes y después del terremoto y tsunami del 27F en Chile”.

 

– Pero otras cifras más alarmantes las entregan el índice de Riesgo Climático, que mide los países más afectados por el clima en el 2015, que sitúa a Chile en el puesto N° 10, subiendo desde el lugar 64 en el 2014 (Global Climate Risk Index 2017, p.7).

 

– O la del World Risk Index, que mide el índice de riesgo de los países a las amenazas naturales y mide su vulnerabilidad. Chile coincidentemente se encuentra en el rango más alto de la medición, siendo uno de los países con más riesgo (World Risk Report 2016, p.39), ubicándonos en el lugar N° 22.

 

De acuerdo con la Estrategia Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR):

RIESGO = (VULNERABILIDAD x AMENAZA x EXPOSICIÓN) / CAPACIDAD DE AFRONTAMIENTO

 

Cuando nos referimos a la vulnerabilidad, por lo general, en materia de desastres, nos enfocamos en el desarrollo urbano y en la vulnerabilidad social y económica, pero a veces, nos olvidamos de otras vulnerabilidades propias de un sistema nación, como las vulnerabilidades educacionales, las vulnerabilidades técnicas, vulnerabilidades políticas e institucionales, etc.

 

Una muy buena aproximación a los tipos de vulnerabilidad es la que nos presenta el Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de Guatemala (2012, La vulnerabilidad asociada a los desastres un marco conceptual para Guatemala. link)

 

Definen Vulnerabilidad Política como: “Concentración de la toma de decisiones, centralismo en la organización gubernamental y la debilidad en la autonomía de los ámbitos regionales, locales y comunitarios, lo que impide afrontar los problemas“.

 

Los indicadores que se describen son:

INDICADORES  DESCRIPCION DE CRITERIOS
CONSTITUCIÓN POLÍTICA Normas generales sobre gestión de riesgos en la Carta Magna.
LEYES Debilidades o limitantes que no permiten ejercer una gestión integral del riesgo.
POLÍTICA PÚBLICA EN GRD Existe una sólida política pública en gestión para la reducción de riesgo a desastres.
POLÍTICA DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Se conoce una política o plan de ordenamiento territorial nacional, municipal o local.
GOBERNABILIDAD Existen prácticas de buen gobierno.

 

Vulnerabilidad Política en Chile? Absolutamente. Nuestro sistema es Centralizado con énfasis en el Asistencialismo; nuestras leyes entorno a la protección de las personas ante situaciones de desastres son, a lo menos, débiles y desactualizadas; Onemi es aún una Oficina (jerárquicamente hablando) que hace lo que puede con el presupuesto que tiene; el sistema político muta cada 4 años y que no profundiza en el resguardo de las vidas de las personas ante desastres. Si analizamos a profundidad los indicadores podemos inferir:

– Constitución Política: en su primer artículo describe “Es deber del Estado resguardar la seguridad nacional, dar protección a la población y a la familia”. Eso debería bastar, pero aún así, el marco nacional está basado en Decretos Indicativos.

 

– Leyes: nuestro sistema se basa en una ley general del año 1965 (Ley 16.282) sobre “Sismos y Catástrofes” y una ley de excepciones del año 1985 (Ley 18.415) sobre “Estados de Excepción Constitucional”.

 

– El resto de los indicadores: no reviste mucho análisis si pensamos que todo el marco general del sistema está basado en Decretos, algunos de ellos INDICATIVOS. Es decir, un carácter casi voluntario para quienes no dependen del Ministerio del Interior.

 

Chile es un país de Desastres, no hay duda, pero nos preciamos de ser Laboratorio y Referente mundial, de qué?

 

Es indudable que Onemi hace grandes esfuerzos y que ha evolucionado mucho desde 2010. Pero Onemi no es el Sistema Nacional, tampoco tiene facultades legales para fiscalizar ni obligar, y peor aún, no tiene presupuesto para ejercer correctamente una labor de Gestión del Riesgo.

 

Creamos un Sistema NACIONAL de Protección Civil, basado en que las autoridades locales, es decir, los alcaldes, tienen que comenzar a articular un complejo engranaje antes, durante y después de un desastre. Pero lo hacen basado en un Decreto Indicativo (N° 156) del Ministerio del Interior, además de un ordenamiento territorial que van heredando y que es altamente complejo modificar (ejemplo de ello es lo que ocurre en Quintero y Puchuncaví), una planta municipal donde recién este año entró en vigencia la ley que les permite profesionalizar y modificar sus plantas para crear nuevos departamentos, un proyecto de ley que ni siquiera les otorga la facultad de reunirse en los Comité de Protección Civil porque, al parecer en el “espíritu del proyecto”, le traspasa esa responsabilidad al escalón superior, la gobernación, etc.

 

El proyecto de ley cambió este año de urgencia SUMA a urgencia SIMPLE. Supongo que el congreso y el poder político estima que tendremos menos desastres estos años??? O las vidas de las personas que se verán expuestas no merecen trabajar en un proyecto que al menos le entregue recursos o modifique el sistema para atender desastres???

 

Resulta impresentable que, tras casi 8 años, el poder político aún no haya sido lo suficientemente consiente de la necesidad de tener un nuevo sistema que dé protección a la población, actualizado, descentralizado, con financiamiento, que entregue herramientas reales a los distintos actores comenzando por el sistema municipal.


8 años, donde un proyecto de ley, fue reemplazado por una indicación sustitutiva, que a mi juicio, no cubre las necesidades básicas municipales de un sistema de protección civil, y tiene deficiencias importantes en su planteamiento.

Tenemos en Chile una interesante masa crítica de científicos, de estudios y de experiencias que perfectamente podrían ser utilizadas para tener el mejor sistema de protección civil, pero lamentablemente el poder político parece no tener mucho interés en estos temas, hasta por supuesto, que ocurre un desastre.

 

El cambio climático, no sólo traerá modificaciones en el comportamiento del ser humano, sino que traerá una serie de alteraciones al ecosistema mundial, que se traduce en desastres cada vez más devastadores. Los eventos hidrometeorológicos (lluvias concentradas, huracanes y tormentas más violentas, sequía prolongada, calor extremo) ya son evidentes, pero aún siguen “sorprendiéndonos”???

 

Tibiamente algunos municipios están reunidos en torno a la Red de Municipalidades por el Cambio Climático y algunos parlamentarios se unen en torno a la Red Parlamentaria de Cambio Climático, pero ningún esfuerzo ha ido en modificar la estructura para hacer frente a los eventos que dejará el Cambio Climático.

 

Por el contrario, se habla de adaptación y mitigación, pero no se habla de la recuperación o la emergencia propia de un cambio global. Es como si se desacoplaran los efectos del cambio climático.

 

En fin, a pesar de trabajar en proyectos de fortalecimiento del sistema, aún persiste la falta de importancia que el poder político le imprime al manejo de desastres, en todas sus fases.

 

Tenemos 16 regiones con 345 comunas cuyas realidades geográficas y presupuestarias son absolutamente disímiles, pero insistimos en hacer sistemas iguales para todos. Aún así hay comunas que tienen un interés y un nivel de involucramiento que es digno de destacar, tales como San Pedro de la Paz, Concepción, Talcahuano, Pudahuel y otras, así como ciertos esfuerzos privados y de la academia.

 

Tendremos la dificultad de los nuevos futuros Gobernadores Regionales con sus respectivos Delegados Presidenciales Regionales, que deberán poner atención administrativa a la gestión del riesgo de desastres, un voluntariado que crece día a día, instituciones estatales y privadas cada vez más preparadas, pero aún debatimos Quién manda en los desastres.

 

El reciente episodio de Contaminación en Quintero / Puchuncaví, los devastadores incendios  en 2016-2017, las olas de calor que ya empezamos a vivir de nuevo, los aluviones recientemente sufridos tanto en el norte como en el sur del país, la actividad volcánica que se mantiene en monitoreo permanente, serán buenas razones para que los políticos vean la necesidad de preocuparse de las personas, aún cuando no sea período de campañas?

 

 

 

Un Aporte de:

Fuente de la imagen principal: Wikipedia

 

Nota: Las opiniones aquí versadas son de exclusiva responsabilidad de quién las emite. No representan necesariamente el pensamiento de la editorial de este portal y pretenden unir diferentes visiones y/o generar un debate constructivo en torno a la Gestión del Riesgo de Desastres.

Nota: Los Datos presentados son información Pública obtenida del sitio web de la Fuente.

 

Los datos fueron convertidos por la fuente, en material particulado PM 2,5 (µg∕m3), a escala Internacional de Índice de Calidad del Aire AQI).

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